124 familias indígenas reciben viviendas propias

La ejecución de las obras no fue un proceso unidireccional; contó con el acompañamiento fundamental de la Asociación Zonal Indígena de Cabildos y Autoridades Tradicionales de La Chorrera (Azicatch).

9 de Marzo del 2026

El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Vivienda, formalizó la entrega de 124 soluciones habitacionales en el territorio de La Chorrera en la Amazonía colombiana. Con una inversión que asciende a los $13.552 millones, financiados por el Fondo Nacional de Vivienda (Fonvivienda), este proyecto busca saldar una deuda histórica con las comunidades rurales dispersas. El impacto es significativo para este territorio no municipalizado, donde conviven los pueblos Uitoto, Bora, Okaina y Muinaine, quienes ahora cuentan con infraestructuras dignas que respetan su entorno y cosmovisión.

La ejecución de las obras no fue un proceso unidireccional; contó con el acompañamiento fundamental de la Asociación Zonal Indígena de Cabildos y Autoridades Tradicionales de La Chorrera (Azicatch). Esta organización, que representa a 22 cabildos, fue clave en las etapas de planeación y diálogo técnico. Gracias a esta colaboración, el diseño de las viviendas se adaptó a las necesidades culturales de la región. Cada unidad, de 60 metros cuadrados, fue edificada en madera sobre pilotes, incorporando paneles estructurales y cubiertas termoacústicas, además de sistemas de recolección de agua lluvia para garantizar el suministro básico.

Lograr esta entrega representó un desafío logístico sin precedentes debido a la geografía de la zona. Al ser un territorio de difícil acceso, el transporte de materiales se realizó exclusivamente por vía fluvial, enfrentando las complejidades de los ríos amazónicos. Durante el acto oficial, la viceministra de Vivienda, Aydeé Marsiglia Bello, resaltó la armonía entre la construcción y la naturaleza: "Es un producto que se construye con el esfuerzo de la gente y respeto por las tradiciones. Seguiremos trabajando en viviendas viables que respondan al entorno", afirmó la funcionaria con optimismo.

Con esta iniciativa, el Estado amplía su presencia en los rincones más alejados del país, enfocándose en mejorar la calidad de vida de las familias indígenas mediante infraestructuras sostenibles. El proyecto no solo entrega techos, sino que fortalece el tejido social al involucrar directamente a la comunidad en la construcción de su propio futuro. Esta intervención en el Amazonas se perfila como un modelo de vivienda rural que prioriza la autonomía indígena y el saneamiento básico en territorios de especial protección ambiental.